Acabo de volver del ambulatorio. Me duele la todo el brazo derecho. Sé que se me va a formar un hematoma o Ford sabe lo qué.
Algun@s enfermer@s (Lo siento por las simpátic@s) no sé en donde se han sacado el título, a lo mejor en una carnicería, pero es que para sacar sangre no hace falta pinchar la aguja tropecientasmil y un veces y mientras decir “Anda, pero qué profunda está la vena”. Luego vuelves a casa con un ligero dolor y ganas de matar a alguien.
Esto explica por qué los niños y no tan niños tienen cierto, o gran, miedo a las vacunas y, en general, todo aquello relacionado con agujas. Es cierto que pueda molestar un poco, pero si lo haces mal, los efectos son devastadores…
No necesitamos ninguna piruleta, sólo con un poco de delicadeza.





