Hoy la luz del sol calienta más que normalmente, quizás porque el frío del invierno parece más gélido por cada día que va pasando. Estaba sentado sobre las plantas secas del tejado mirando hacia al horizonte, siempre tan lejano. Abrió la boca y una vaporada de aire caliente empañó sus propias gafas.
Sonreía como si todo tuviera demasiado sentido. El puzzle encajó en perfecta harmonía. Se erguió para alzar sus brazos como las alas de un águila y voló al más allá.
Silencio.
Silencio.
Ahhhhhh.
Ring Ring.
Brzzz.
Bip bip bip
biiiiiiiiiiiip…………….
